5 de Noviembre
Carta manuscrita de Paloma Altolaguirre Méndez a Ángel
Yanguas Cernuda. 6 de noviembre, 1963:
Estimado amigo:
No se puede figurar lo difícil que me ha sido empezar
esta carta en la que tengo la pena de comunicarle el fallecimiento de su tío
Luis Cernuda. Como se puede figurar para nosotros ha sido una pena muy grande,
porque hacía ya muchos años que vivía en nuestra compañía, y además era un
amigo de la juventud de mis padres.
El día 5 por la mañana mi madre me avisó que estaba un
poco extrañada que Luis no hubiese desayunado siendo ya las 9 de la mañana,
porque él se levantaba siempre muy temprano, y yo pensando que a lo mejor se
sentía un poco mal subí a su cuarto para ver si necesitaba algo, y lo encontré
en el suelo delante del baño tirado. Enseguida salí corriendo a buscar un
médico (y gracias a Dios mi marido estaba aún en la esquina de casa porque se
le había roto el coche) y enseguida vinieron 2 médicos de un sanatorio que hay
a dos cuadras. Pero dijeron que ya estaba muerto de un ataque cardiaco, y que
no se podía hacer nada. Lo que sí le puedo asegurar es que no debió sufrir
nada, porque tenía la pipa en una mano y las cerillas en la otra, y varias
cerillas en el suelo, así que creemos que estaba encendiendo su pipa cuando
sucedió el ataque, y desde luego no hubiese fumado si se hubiese sentido mal
desde antes.
No parecía nunca estar enfermo, lo único que le molestaba
era que no veía muy bien, pero aun así siempre se lo pasaba leyendo.
Varios días antes había recibido las fotos que usted le
mandó, y le hicieron mucha ilusión; nos las estuvo enseñando a la hora de la
comida a mi madre y a los niños y a mí.
Ahora le estaban terminando de publicar un libro aquí en
la Universidad de Jalapa, y otro en Alemania que no sé si usted ya lo sabía por
él; de no ser así yo tengo mucho gusto en decirle todo lo que yo sepa.
Siento mucho que mi carta le mande una noticia tan triste
pero no he tenido más remedio que hacerlo.
Dele muchos recuerdos de mi parte a su señora. Hubiese
querido que mi carta fuese más larga, pero estoy todavía confusa.
Reciba un saludo afectuoso de
Paloma Altolaguirre
Nota: los libros a los que Paloma Altolaguirre se refiere son
la 3ª edición de “Ocnos”, que Cernuda no alcanzó a ver, y una antología
bilingüe en alemán por la que había mostrado interés la editorial Rowohlt
Verlag de Hamburgo, pero que no llegó a publicarse.
Texto reproducido con el permiso de la remitente. Derechos
reservados. Archivo particular de la familia Yanguas.

